Publicado: 19 de Noviembre de 2018

La finalidad de un idioma es comunicarse. Por lo tanto, uno de los factores relevantes para aprenderlo es ser hablado.  Lo deseable sería hablar perfectamente, tener una correcta pronunciación y un oído educado para entender el inglés, pero cuando no es así, la gente se bloquea por miedo a equivocarse y se niega a hablar en el idioma que está intentando aprender. Si la finalidad de un idioma es COMUNICARSE, todo método que no acabe con este bloqueo estará incompleto.

Por ello, las clases de conversación son de primera necesidad a la hora de sumergirse en el Inglés. ¿Quieres saber por qué?

1.       Ayudan a romper el miedo. La idea es tener una conversación y hablar, no importan los errores o la mala pronunciación. Utilizar el pasado en lugar del presente, o no respetar el orden en la gramática dificultan pero NO IMPIDEN que dos personas sean capaces de entenderse. Los errores y la mala pronunciación ya se corregirán con el tiempo y con la ayuda del profesor. Lo importante es lanzarse y crear el hábito de hablar en inglés.

2.       Son más amenas e interactivas que una clase ordinaria. Rompen la monotonía y la rigidez de la clase habitual, con temas variados e interesantes, role playing, simulación de situaciones en la vida real, juegos… El inglés se aleja de la imagen de ogro invencible que ha ido acuñando a lo largo de nuestra historia escolar y empieza a ser divertido.

3.       Educan el oído en otro idioma. Hacen que el oído se acostumbre a la fonética inglesa. Lo ideal sería reforzarlo en casa viendo series y películas en versión original.

4.       Ayudan a mejorar la pronunciación. Una vez que se ha roto el hielo y el miedo ya no existe, es el momento de mejorar la dicción. En inglés, como en otras lenguas, un error de pronunciación cambia el significado de una palabra o frase (sheet – shit). Durante las clases, y con ayuda del profesor, los errores se hacen visibles y se van corrigiendo.

5.       Aportan mayor fluidez de lenguaje. En las clases de conversación se van utilizando y adaptando expresiones coloquiales o frases hechas propias del idioma que se está aprendiendo. Tras varias clases de conversación, la fluidez aumenta al incorporar estas frases y expresiones a nuestro vocabulario.

6.       Aumentan el vocabulario. Al ser sesiones grupales, el vocabulario propio se afianza por el uso, y se amplía con las nuevas palabras y expresiones que utiliza el resto de los compañeros.

7.       Simulan situaciones de la vida cotidiana. Tales como pedir en un restaurante, ir de compras, preguntar una dirección, acudir a una entrevista de trabajo, plantear una reclamación…

8.       Preparan para viajar alrededor del mundo. El inglés es uno de los idiomas más hablados en nuestro planeta. Saber hablarlo aporta cierta seguridad a la hora de coger un vuelo y salir de nuestro país. Ya no será una pesadilla llegar al aeropuerto y comprar unos billetes de tren, o preguntar si la salsa de la carne tiene nata porque se es alérgico a los lácteos.

9.       Amplía tus capacidades académicas y laborales. Hablar inglés es el primer paso para mejorar tu nota, y conseguir o mejorar tu trabajo.

Como ves, muchas son las ventajas de participar en clases de conversación. Si tu curiosidad se ha despertado y estás interesado, en nuestro centro encontrarás grupos de conversación, tanto para niños de Educación Primaria, como para estudiantes de Educación Secundaria y Adultos.

No te quedes con las ganas y participa.